Nueve candidatos a Gobernador de SLP, ¿a cuál elegir?
Armando Calderón / Palestra
El oro y el moro, serán
las promesas de los nueve candidatos a gobernador de San Luis Potosí que podrán
hacer campaña a partir del primer minuto de este viernes; algunos, los menos,
con buenas intenciones, pero con grandes dificultades para llevarlas a cabo,
dado que no ganarán; el otro grupo, el de los "favoritos", con todas
las ganas de engañar porque su objetivo principal es tomar el poder.
Los tres principales
contendientes -citados por estricto orden alfabético- son Ricardo Gallardo
Cardona, alias El Pollo, de la coalición Juntos Hacemos Historia entre PVEM y
PT; Octavio Pedroza Gaitán, de PAN, PRI, PRD y Conciencia Popular; y Mónica
Liliana Rangel Martínez, de Morena.
Todos los sondeos
difundidos hasta el momento, inclusive los más serios, dan como vencedores a
Rangel, Pedroza y Gallardo -nuevamente, sin importar el orden-, lo que habla de
la manipulación en que los candidatos han incurrido para tratar de inclinar la
balanza a su favor. Los resultados parecen coincidir, sin embargo, en un dato
duro: el elevado número de indecisos, y de todos los aspirantes dependerá
atraerlos a las urnas.
La desangelada precampaña
del panista Pedroza, hace pensar que no va a cambiar su tónica durante los 90
días en que recorra el estado; el más belicoso será Gallardo y la víctima de
ambos, Lagrimita Rangel, quien aceptó que llora como cocodrilo, así que aguas,
porque va por sus presas.
Lo más lamentable es la
falta de propuesta, y de falta de imaginación. Gallardo fue el único que todo
el tiempo habló de populismo, a Pedroza se le vio rollero en su debate en la
elección interna del PAN y Rangel dejó la titularidad de la Secretaría de
Salud, en el peor momento de la pandemia de Covid 19. Es la única del país que,
como secretaria del ramo, se decidió por la política y no por mantenerse en la
lucha contra el virus, tal vez porque los tiempos la alcanzaron y Morena nunca
pudo resolver una candidatura propia y se decidió de última hora por una
negociación con el gobernador Juan Manuel Carreras López, del PRI, para lanzar
a la doctora.
Hay dos temas principales
que preocupan a los potosinos en general: el desempleo y la debilitada
seguridad pública. Ambos, necesarios para la supervivencia diaria y la
tranquilidad. Ya no es el nuevo coronavirus el que ocupa el primer lugar,
debido a que llegaron las vacunas. Todavía no son aplicadas a la gran mayoría
de los habitantes, ni sucederá durante las campañas electorales, pero será una
zanahoria muy tentadora de mostrar por Rangel, en tanto sus contrincantes la
acusarán de lucrar con la salud. A pesar de eso, Rangel pierde algo de ventaja
al ya no estar en sus manos esta política y que los dos citados problemas, sean
de mayor calado en este momento. Ciertamente sin salud, no importa tanto ni lo
uno ni lo otro, pero al ceder la enfermedad y la vacuna ser una esperanza, se
rezaga al tercer lugar en la cotidianidad de quienes están sanos.
Pedroza podría tener una
gran ventaja si logra convencer a los votantes de tener un esquema de
generación de empleos acompañado de la iniciativa privada. Como se sabe, el
trabajo debe correr a cargo de los empresarios, no del Estado, pero sí con el
apoyo de éste. Al ser Pedroza un candidato neoliberal -dada la naturaleza de su
partido el PAN, que el PRI no le hace el feo a nada y PRD y Conciencia Popular
harán lo que se les ordene-, su principal reto es que estos empleos sean dignos
en ingresos y la forma de reactivar la economía vaya de la mano con la
pandemia, pero sin ahorcar a los hombres del dinero y menos a los pequeños y
medianos empresarios.
El esquema de seguridad
pública no debería ser mayor problema si se apoya mucho en el ex comisionado
general de la Policía Federal, Enrique Galindo Ceballos, su candidato a la
Presidencia Municipal de la capital potosina. Solo que cuando Galindo dirigió a
la PF la violencia no cesó en el país e inclusive un escándalo de proporciones
mayores causado por ejecuciones extrajudiciales de sus elementos en Michoacán,
provocó su cese. La otra desventaja es que la Gendarmería a su cargo no
funcionó y que la PF quedó extinta por la 4T debido a que el presidente Andrés
Manuel López Obrador sostiene que no servía de mucho.
En este caso, queda claro
que Pedroza deberá convencer sobre sus posibilidades de poner orden en San Luis
Potosí, un estado sacudido por la violencia, asesinatos recientes y reaparición
de grupos criminales en días recientes, con el caso Julio César Galindo Pérez
aún sin resolver.
Gallardo, por su lado,
hace una política de masas, con la venta de espejitos. Sus políticas para el
futuro están basadas en el populismo que su padre implementó en la capital
potosina cuando fue alcalde en el trienio pasado -y falló con la reelección-,
pero justo es lo que esperan muchos sectores desfavorecidos de la población que
vieron recrudecer su calidad de vida con la llegada de la pandemia hace un año.
Sus hándicap en contra,
entre otros, son su vapuleada imagen pública, poco atractiva para personas con
un cierto nivel económico y estudios académicos. Nunca ha podido revertir las
acusaciones hacia su persona y como la UIF no terminó de declararlo inocente de
lo que se le acusa, la guadaña podría caer en cualquier momento. Para nada es
gratuito que el titular de la UIF, Santiago Nieto Castillo, reiterara esta
semana que hay una lista negra, así que tiene la sartén por el mago.
Quizá Gallardo se deslindó
en un mal momento de la 4T, debido al pleito de su partido con Morena en la
Cámara de Diputados, por el disgusto que causó en el senador Manuel Velasco
Coello que Gallardo no fuera el candidato del morenismo. Velasco, ex gobernador
de Chiapas, es el líder tucán y hasta Gallardo ha tenido que alinearse, por más
que sea el dueño de la franquicia verde en tierras potosinas.
Pero si vamos más allá, a
Gallardo nadie le creería que garantizará la seguridad del estado, sobre todo porque
siempre se le ha ligado con actos fuera de la ley, por más que nadie se lo haya
comprobado con datos incontrovertibles.
¿Seguridad y empleo,
fortalezas de Mónica Rangel? Estaría a discusión, pero donde sí puede tener
punch es en el combate a la corrupción, una bandera que tiene en los cuernos de
la Luna a AMLO y a Morena como partido. Esto, aunque tenga que ir en contra de
su propio jefe, al fin que ya habría quedado blindado para el angustioso
séptimo año.
Los demás aspirantes son
Adrián Esper Cárdenas, del PES; Adriana Marvelly Costanzo, de Movimiento
Ciudadano; Juan Carlos Machinena Morales, de Fuerza por México; José Luis
Romero Calzada, de Redes Sociales Progresistas; Francisco Javier Rico Ávalos,
de Nueva Alianza y Arturo Segoviano García, por la vía independiente. De todos
ellos, Esper podría dar la sorpresa como un candidato competidor, como lo
demostró en Ciudad Valles, su municipio, donde llegó a la alcaldía contra viento
y marea y mantuvo su popularidad, a pesar de ciertos tropiezos.
LA FOTO DEL DÍA
"En #Mty, en la 4/a.
Región Militar, sostuve una reunión de trabajo con el Gral. Carlos Arturo
Pancardo Escudero, junto al Gobernador de #SLP, @JMCarrerasGob y el Srio. de
Gobierno de #NL, Enrique Torres, así como comandantes de las Zonas Militares de
las 3 entidades".
Lo anterior apareció en el
tuit que difundió el gobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca,
con motivo de este evento. Cosas de la agenda, no vayan a pensar que el PRI le
hace el caldo gordo al PAN en territorio ajeno.





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